miércoles, 11 de febrero de 2015

SOPAS DE AJO

¿Quién no ha comido alguna vez unas sopas de ajo? Están muy ricas, son fáciles de hacer, económicas y entonan el cuerpo de maravilla en estos fríos días de invierno. Son muy típicas en Castilla y León, por lo que también se la conoce como Sopa Castellana. Cuando estuvimos de visita en León, en el Húmedo las ponían de tapas y estaban riquísimas. Según la zona podemos ver que se preparan de diferentes maneras, en la zona de Veguellina de Orbigo las hacen con trucha y cogen un sabor muy rico, las que comimos en León llevaban jamoncito. Cualquiera de sus variantes están buenísimas. Yo os explico como las hago en casa siguiendo la receta de mi madre. Cuando era pequeña mi madre las hacía en cazuela de barro, se ponían en el centro y comíamos directamente de la cazuela con cucharas de madera, cada uno tenía la suya con su nombre grabado. Para mi las sopas de ajos son de esas recetas que te traen buenos recuerdos.

Ingrediente (2 personas)
 1/ 2 barra de pan del día anterior (Cuanto mejor sea el pan mejor sabrán las sopas, el pan de hogaza es el que más me gusta) *orientativo, depende del tamaño del pan.
1 pimiento verde o rojo
4- 5 Dientes de ajo
Agua
Aceite de oliva
Sal
Pimentón (dulce o picante, al gusto)
2-4 huevos

Elaboración
 1.Ponemos a hervir un 1 litro y 1/2 de agua aproximadamente, con sal, donde añadiremos el pimiento lavado y cortado en trozos grandes. Dejamos hervir unos 20 minutos para que el agua coja el sabor del pimiento. Colamos y reservamos.

2. En un mortero añadimos los dientes de ajo pelados y picados, un chorro de aceite, sal y pimentón al gusto. Machacamos todo junto. Reservamos.

3. En una sartén onda vamos partiendo el pan en trocitos, cuando este, añadimos caldo de pimiento en el mortero, revolvemos bien, y se lo añadimos al pan, removemos para que empape bien y a continuación añadimos más agua de pimiento al pan.(La cantidad de agua dependerá de si nos gustan más caldosas o espesas. A mi me gusta tirando a espesas, pero tener en cuenta que el pan chupa mucha agua y si nos quedamos cortos quedaran un poco amasijo, así que añadir sin miedo) Probar y rectificar de sal si es necesario. Yo revuelvo bien para que se vaya deshaciendo el pan y se empape bien.

4. Ponemos a fuego medio, cuando empiece a hervir bajar el fuego y añadir los huevos para escalfar, tapamos y dejamos que se hagan al gusto de cada uno. El fuego a de estar suave para que no se quemen, vigilar y si es necesario ir añadiendo más caldo del pimiento con cuidado para no romper los huevos.

Nota: En cuanto las hacemos por primera vez podemos ir variando las siguientes, es decir, añadir más o menos ajo, más o menos pimentón, usarlo dulce, picante o mezclado, más o menos agua... hasta conseguir hacerlas a nuestro gusto.


4 comentarios:

  1. Te tiene que gustar el ajo. Pero si te gusta es de los mejores platos. Estas si que quitan el frío que tenemos por aquí por la tierrina. Y si pican un poco como dice mi madre, mejor que mejor.
    Besinos paisana, un gran plato

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  2. Una sopa, clásica que te entona el cuerpo, yo la tengo en fotos y la tengo que montar, besos

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  3. En invierno las comemos mucho para cenar, y me encantan. No hay nada mejor que una buena sopita en un día de frío, y más así, casera, contundente, de las de antes. Me encanta =)
    Un besote.

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  4. Son una delicia y lo sencillas que son de hacer. Un besin a tod@s

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